Los empresarios que juegan a las escondidas.
Hay dos cosas inexorables en la vida.
Una de las dos es pagar impuestos, la otra es morirse.
Morir, es lamentablemente, inexorable.
Por lo genera uno no elige ni el momento ni el lugar de la muerte, entonces
quedan muchas cosas inconclusas, en algunos casos alguien se hará cargo de
completar una parte, el resto de lo programado, quedara detenido en el
tiempo y el espacio.
El ejemplo de un empresario que muere súbitamente (en general todas las
muertes son súbitas) rondando los sesenta años, deja una viuda con dos
hijos, una hija cercana a los treinta años, un hijo de veinticinco.
La familia jamás se acerco a la empresa, parte porque el empresario no
promocionó el acercamiento, parte porque tanto su esposa como sus hijos
se sentían muy cómodos con el dinero proveniente del “bolsillo” del
empresario, y no se cuestionaban cómo y porqué se generaba este dinero,
que finalmente no era del occiso, sino de la empresa que tenia el pater
familiae.
De esta realidad, de que el dinero provenía de la empresa, se enteraron
cuando el “intermediario” no estuvo más.
En el momento que esta familia se acerca a la empresa, comienzan a darse
cuenta que no conocen nada de la empresa, pero lo peor, que no conocían
nada de las facetas de este hombre, que, por supuesto tenia vida fuera de
las paredes de su casa.
Y aquí no estamos hablando de que si tenia o no una vida paralela,
simplemente decimos que este hombre tenia una vida, de la cual su familia no
tenia ni noticias, porque no transmitía o porque no le preguntaban o no se
interesarían.
Entonces, llegamos al momento de que la viuda y sus hijos están detrás del
escritorio revisando los cajones y la caja fuerte y a la vez “enfrentando” una
empresa para la cual ellos son un cuerpo extraño.
Ahí comienza una lucha contra el tiempo de hacerse de información, y a la
vez poder tomar poder dentro de una empresa que esta organizada para
escuchar una sola voz, donde además muy pocos saben todo lo que sucede
con las cuentas del empresario.
Buscar información, tomar el poder, organizarse para manejar una empresa,
buscar donde están los “dinerillos”, resolver el caos que se suscita con un
cambio de conducción, lleva tiempo, energías y en este barril sin fondos se
pierde gran parte de lo que con sudor y lagrimas le toco al fundador de la
empresa juntar “pensando en el futuro de la familia”
Que contradicción, alguien que tal vez “trabajaba tanto” para dejar un
patrimonio a su familia, que por desidia o por no compartir deja escurrirse
entre los dedos tanto tiempo y esfuerzo, que mejor hubiera utilizado para
crear un sucesor y dejar las cosas que crecieran en un terreno al cual a él le
costo arar, abonar y sembrar.
Que contradicción que la esposa tenga que enterarse de los manejos
financieros de su esposo, donde se entiende tener intimidad corporal como una cosa lógica, renunciando a la “intimidad de conocer el patrimonio”.
Que contradicción la de hijos que pueden tener su auto ultimo modelo, viajes,
departamentos, pensando que la empresa del padre es “un cuerno de la
abundancia que nunca se terminara”, sin conciencia que esto es producido
por el manejo de la empresa.
Imaginemos la escena de una viuda acostumbrada a ocuparse de sus nietos y
obligaciones sociales, una hija ama de casa, y un hijo aun estudiante de
abogacía, frente a decisiones inminentes, a tomar día a día en la empresa.
Quien se hace cargo de la empresa?
Quien esta en condiciones de rehacer la historia patrimonial, para que
aparte de perder un miembro de la familia, también pierdan el patrimonio, y
aun la empresa.
Todo esto se paga con stress, amargura y perdida de capital si no se toma
en cuenta que estas situaciones de darán, máxime cuando el empresario cree
que es inmortal, o decide “hacer la suya“sin que nadie se entromezca en su
vida.
Como decíamos antes, si no se “entrometen” en su vida, inexorablemente se
entrometerán en su muerte.
Y sin ir a una situación de corte tremendista, hoy se repiten hasta el hartazgo
las situaciones de separaciones y divorcios, dónde, para no dejarse “robar”
esconde el movimiento patrimonial, y lo hará una y otra vez en función de
las veces que cambie de pareja, pero convengamos que son situaciones
injustas cara a sus hijos, a quienes despoja de sus herencias bien habidas
pero mal perdidas.
Como el dinero tiene un valor simbólico, todas estas situaciones se prevén
con profesionales que puedan comprender y ayudar a comprender, que es
lo que se mueve detrás de estas exclusiones, activas o pasivas, que hay
detrás de cada ocultamiento.
Porque cada dinero o patrimonio escamoteado, termina siendo motivo de
culpas en vida y seguramente malestares físicos, aunque estén teñidos de
“tengo razón en hacerlo”, y un sembrado de bombas que explotaran
cuando no haya nadie que pueda pararlo.
Queda claro que esta es una problemática de “toda” la familia y este es el
trabajo del Mentor.
Estas “legalizaciones y blanqueos“ internos, anteceden a cualquier
documento escrito que legitime situaciones, y que hasta resulta
Innecesario a la hora de la verdad.
El sol blanquea la ropa y cicatriza las heridas.
Esta es una invitación a exponer al sol lo escondido.
Piedra libre para aquellos que se animen
Ernesto Beibe
Mentor
www.mentoringempresario.com
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